Ya vienen las elecciones presidenciales en Estados Unidos 🇺🇸, ¿y…?

“Ya debemos estar llegando a ese pueblo, Ignacio. Tú que llevas las orejas de fuera, fíjate a ver si no oyes ladrar los perros”. — Juan Rulfo, El Llano en llamas, 1953

Como mexicanos, quizá las únicas otras elecciones presidenciales que deberían de importarnos son las estadounidenses. ¡Qué historia se teje entre ambos países! Sabemos que no solamente es nuestro socio comercial más importante, sino que es un país clave en políticas tan diversas como las de seguridad, migración y medio ambiente. Lo que se decide en Estados Unidos pesa en México; y lo que se decide en México le interesa mucho a Estados Unidos. Dicho directamente: existe una interdependencia asimétrica entre ambas naciones que hace vitales sus relaciones políticas. Por ello nos interesan las elecciones del próximo 3 de noviembre. Â¿Cómo luce el panorama?

En este número iremos de menos a más. Empezaremos con una sencilla explicación sobre la forma en que se elige al presidente en Estados Unidos, para disipar las confusiones que existen alrededor de este tema. Después haremos un breve diagnóstico sobre la siguiente elección y la importancia que cobrarán los “estados pendulares” (swing states). Por último, exploraremos cómo la crisis sanitaria, los estragos económicos producidos por la cuarentena y las manifestaciones en contra de la brutalidad policíaca complican la reelección del presidente Donald Trump. Esto es lo mínimo necesario que debes saber sobre las próximas elecciones estadounidenses.

Edward Curtis, Three Horses, Native American, 1905. Extraída de https://i.pinimg.com/564x/b0/6e/36/b06e36519e22826d23dc7b7f70e5d91c.jpg

Los puntos clave del tema

Explicando el sistema electoral

Desglosemos brevemente la composición legal de la elección presidencial estadounidense. Si lo expresáramos de la forma más técnica posible, escribiríamos que en Estados Unidos hay un sistema presidencial con elecciones llevadas a cabo por sufragio indirecto. ¿Qué significa esto? Que, como en México, se hace una votación para elegir al representante del poder ejecutivo. Sin embargo, a diferencia de nuestro país, esto se lleva a cabo cada cuatro años (con posibilidad de una reelección inmediata consecutiva) e incluye la elección de un vicepresidente. Además, el voto es indirecto, es decir, el ganador de la elección se determina por los votos que emiten los miembros del “Colegio Electoral”, no directamente los ciudadanos de a pie.

Expliquémoslo imaginando que tú eres un ciudadano norteamericano mayor de edad que vive en California. Si ese día decides votar por Donald Trump, vas a la casilla que se te asigna según tu distrito y escribes tu preferencia en la boleta. Hasta aquí todo parece idéntico a nuestro sistema electoral, pero lo que sucede con ese voto hace que los resultados puedan ser muy distintos. En lugar de que solamente se cuenten los votos de todos los ciudadanos del país para ver quién tiene más y así definir un ganador, allá tu voto se usa para elegir a los miembros del Colegio Electoral. Cada estado tiene asignado un número de miembros para dicho Colegio, que es igual a su número de legisladores, por ejemplo: California tiene 55 votos electorales, Florida tiene 27 y Ohio 20. El candidato que obtiene más votos en determinado estado obtiene todos esos votos electorales. Así, si la mayoría de los ciudadanos californianos votan por Trump — algo improbable en la elección que viene — este candidato obtendrá 55 votos electorales y Joe Biden cero. Este proceso se repite en cada estado ygana la presidencia aquel que obtenga la mayoría de estos votos (270 es el número clave).

Los estados pendulares

Dicho esto, queda claro por qué hay estados que son críticos para ganar la elección, los famosos swing states. En estos, las elecciones son muy disputadas y las intenciones de voto de sus ciudadanos son poco predecibles. Por ejemplo, en 2016 Trump aseguró su triunfo gracias a que ganó los votos electorales de estados con estas características, como Colorado, Florida y Iowa. Así se explica que resultó electo presidente aunque más personas hayan votado por Hilary Clinton. Tomando en cuenta lo anterior, comencemos a analizar las estrategias de los candidatos rumbo a las elecciones de 2020. La disputa será entre Donald Trump y Joe Biden, como lo han repetido los medios desde hace semanas.

El actual presidente ya comenzó a cortejar a los estados pendulares. En abril emitió un tweet donde apoyaba las manifestaciones contra el confinamiento. A pesar de que las manifestaciones se realizaron en más de cinco estados, el tweet se refería específicamente a tres de ellos: Michigan, Pensilvania y Minnesota. Todos estos tienen gobernadores demócratas y fueron clave para que, en las elecciones intermedias de 2018, el Partido Demócrata recuperara el mando en la Cámara de Representantes. Para Trump es crítico ganar el apoyo de dichos estados, pues los resultados de nuevas encuestas muestran un aumento del apoyo a su candidato rival.

Las encuestas actuales

Cuando estudiamos encuestas, conviene tener en mente dos aspectos. El primero es que tienen cierta volatilidad y pueden modificarse según el desarrollo de los acontecimientos. El segundo, que suelen estimar mejor los resultados aquellas que “promedian” los hallazgos de un cúmulo de distintas encuestas. Por ello seleccionamos algunas que nos parecen especialmente ilustrativas. ¿Cómo están moviéndose las aguas?

Si bien a estas alturas sería ingenuo augurar resultados, ya hay indicadores que nos pueden iluminar el camino. La encuesta realizada en abril por el Pew Research Centerindicaba que Biden llevaba la delantera con un apoyo del 47% de la población, frente a un 45% de Trump. La tendencia era opuesta en la encuesta hecha aquel mismo mes por Change Research y CNBCdonde los resultados mostraban un 48% de apoyo para Trump contra un 47% para Biden. Sin embargo, ya en junio una nueva encuesta de CNBC encontró que los estados pendulares están comenzando a definir su apoyo. Según los resultados, Biden cuenta con una ventaja en seis de estos, con un 48% de apoyo popular frente a un 45% de apoyo para Donald Trump. Además, según la encuesta de FiveThirtyEight, solo 41% aprueba a Trump en dichos estados.

A la izquierda, el candidato demócrata Joe Biden. A la derecha, el actual presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump. Elaboración propia. Fotografías extraídas de: https://en.24smi.org/celebrity/89964-joe-biden.html y https://www.bbc.com/news/in-pictures-37877882.

También se ha estado monitoreando lo que siente y piensa la gente respecto a los problemas del momento. Así, el 52% de los encuestados a nivel nacional considera que la respuesta del presidente ante la muerte de George Floyd había sido perjudicial. Otras encuestas muestran que los votantes tienen mayor confianza en el candidato demócrata para abordar los problemas de discriminación y violencia, la amenaza del Coronavirus y el reto del acceso a la atención médica. También existe cierta decepción respecto a la estrategia de reactivación económica de Trump,de la cual aún se puede recuperar. En suma — si agregamos el descontento que existe ante el manejo de la crisis sanitaria, la inconformidad frente a la brutalidad policiaca y el racismo — y hoy fueran las elecciones, Biden ganaría con un cómodo margen. Pero la política no funciona así. En ella cada instante es crítico y todo puede redefinirse al último momento. Justo ayer, el presidente regresó a campaña con un evento multitudinario y un mensaje concreto: “si los Demócratas ganan, nadie estará seguro”.

Por ahora, ya tenemos lo suficiente para entender la contienda de este noviembre. Como mexicanos, ¿qué candidato nos conviene que gane? Reconozcamos que no a todos afectarán igual las políticas de quien resulte elegido. El mexicano migrante que trabaja en Estados Unidos vivirá ciertas consecuencias, otras el empresario que importa mercancía. Los efectos se percibirán distinto para la adolescente cuya actividad política aún se limita a publicar en redes sociales y para el burócrata que trabaja en la Secretaría de Relaciones Exteriores. Todo esto lo exploraremos en una edición más cercana a las elecciones.

Muchas gracias por leernos. Gran semana.

* Escrito por Benjamín Castro, Director Editorial de Mínimo Necesario y
Jaqueline Tirado, Presidenta de la Comunidad Internacionalista de Baja California.

Autor

  • Licenciado en Ciencia Política (ITAM) y Director Editorial de Mínimo Necesario. “Sólo tu corazón caliente, /Y nada más. / Mi paraíso, un campo / Sin ruiseñor / Ni liras, / Con un río discreto / Y una fuentecilla.” — Federico García Lorca.

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