Graves riesgos económicos en México: 2021

Vivimos tiempos complejos. Sabemos que en 2020 la economía mexicana sufrió la peor contracción de los últimos cien años, el PIB decreció 9%, pero aún no percibimos sus efectos profundos ni vislumbramos cómo será la recuperación. ¿Qué es lo mínimo que hay que saber para prepararnos?

«Llega uno a cualquier parte y no tiene más que escoger la casa que le cuadre y ésa agarra sin pedirle licencia a naiden. Entonces ¿pa quién jue la revolución? ¿Pa los catrines? Si ahora nosotros vamos a ser los meros catrines.“

– Mariano AzuelaLos de abajo

Estamos en un país que ha sido asolado por la pandemia aunque no se maneje así en medios. Los estimados oficiales se estiman notablemente conservadores, la campaña de vacunación se entrevé torpe y en el discurso oficial se omite un elemento crítico: la actual contracción económica es producto tanto de la pandemia como de su manejo. Si los contagios aletargaron la actividad económica, el confinamiento la frenó de tajo. Así, la campaña de vacunación, lo ha dicho el mismo Secretario de Hacienda, es la pieza clave de la recuperación económica. Pero, ¿qué tan grave ha sido la caída? ¿Qué implica para la vida ordinaria?

En este análisis breve recorreremos tres caminos: la economía de México antes de la pandemia, los efectos de la misma y algunas líneas para acelerar su recuperación. Al terminar de leerlo sabrás mejor dónde estamos parados y hacia dónde se están moviendo las aguas.

Pronósticos de crecimiento de México, 2021.

México antes de la pandemia

A grandes rasgos, México tiene una economía de ingreso medio, con una población de 130 millones de personas y sus ingresos tributarios rebasan apenas el 13% del PIB (las economías avanzadas ingresan arriba del 30%), lo que limitó su capacidad de respuesta a la crisis. Es la decimosexta economía más grande del mundo; conectada con los principales mercados globales y respaldada financieramente por los más grandes organismos internacionales, tiene un importante rol en el comercio mundial. Es también uno de los destinos latinoamericanos que más atraen Inversión Extranjera Directa, aunque Brasil ocupa ya el lugar predilecto que ostentó durante años. Sus retos desde hace mucho tiempo son la integración productiva regional, el empleo, el financiamiento interno, la pobreza, la recaudación y la sustentabilidad económica de mediano y largo plazo. Resumiendo: es una economía grande y estable, con un crecimiento mediocre y con graves pendientes sociales. La pandemia ha borrado el magro avance económico de la última década.

México después de la pandemia

Hay muchos frentes y nos centramos en tres: la estabilidad actual, desempleo e inversión.

Primero, hay que distinguir que el “rebote” sucedió, en gran medida, por la “locomotora externa” que conduce la Fed[1] y sus ya históricamente bajas tasas de interés: pedir dinero prestado hoy es relativamente barato, lo que ha mantenido el consumo, el pago de créditos y el nivel de desempleo en Estados Unidos. Al ser el mayor socio comercial de México, los efectos de esta política son paralelos para ambos países, especialmente para la industria exportadora. ¿Qué pasará cuando cese este flujo? Nadie lo sabe.

El empleo no ha tenido la misma estabilidad. En 2020, México perdió el 3.2% de su empleo formal, casi 650 mil puestos de trabajo más que en 2019 y también aumentó notablemente la tasa de subocupación, que mide cuántas personas trabajan menos horas que las que desean. El efecto no es el mismo para todas las empresas: han sido más afectadas las informales, las más chicas y aquellas en sectores que dependen de la afluencia de personas. Según Miguel Ángel Gurría, en los países de la OCDE se destruyeron todos los empleos que se crearon tras la crisis del 2008, el desempleo juvenil supera hoy el 14% y hay cada vez más personas en el subempleo y la informalidad, sobre todo en México.

Finalmente, en 2020 la inversión extranjera directa cayó 11.7%, la mayor contracción desde 2014. Con un escenario de inversión que ya era de por sí mediocre, México difícilmente generará nuevos empleos. Según el FMI, “difícilmente México regresará a los niveles de PIB per cápita del 2018 antes de 2026 o 2027”.

Elaboración propia con datos de INEGI.

¿Qué se puede hacer aún?

Se espera que la transmisión local del virus se reduzca a niveles bajos en todo el mundo para finales de 2022. ¿Qué temas deberían estar en una buena discusión de política económica mientras tanto? Proponemos uno sustancial, el estímulo del producto potencial.

La evidencia es clara. Países que optaron por hacer transferencias a hogares y empresas reactivaron velozmente el consumo, sobre todo cuando había problemas de liquidez. Además, los gobiernos han usado sus dos grandes herramientas de política económica, el estímulo fiscal a través de mayor gasto y reducción de impuestos, y la expansión monetaria, reduciendo las tasas de interés. Todo ello ha impedido la quiebra de empresas más que en ninguna otra crisis registrada. ¿Un posible lado oscuro de estas estrategias? Menor capacidad de estímulo en los años siguientes, insostenibilidad de la deuda pública y la manutención artificial de empresas improductivas. El desempeño de México contra otros países en este frente se puede observar en el siguiente Gráfico. La actuación gubernamental fue, por decir lo menos, tibia.

Elaboración propia con datos de Bloomberg.

Además, hay que tener presente que la pandemia no ha afectado a todos los grupos ni empresas de igual modo y por ello es indispensable una evaluación sectorial minuciosa. No se trata solo de dar apoyos, sino de colocarlo donde su impacto sea mayor.

Esperamos que, con un texto tan breve, no seamos víctimas del escarnio de los economistas de las grandes instituciones nacionales. Esta no es sino una primera aproximación, somera acaso, de lo que está sucediendo y que han señalado diversos analistas. Los efectos siguen sin percibirse con su verdadera hondura; nuestro crecimiento está detenido, el empleo se ha transformado, la informalidad laboral se ha exacerbado, la vacunación va muy despacio y los problemas de antes –un magro crecimiento, presiones graves en el sector energético, dependencia petrolera y un largo etcétera– continúan. Pero no hay que ser pesimistas: aún queda mucho por delante. ¿Qué haremos cada uno?

Conoce más a fondo del tema en nuestro podcast.

[1] Junta de la Reserva Federal de Estados Unidos. Es un consorcio público-privado y está a cargo de la política monetaria de este país, que incluye operaciones de mercado abierto (comprar y vender instrumentos financieros para poner a circular dinero), regular la cantidad de reserva de los bancos y definir las tasas de interés de los bancos.

Autor

  • Licenciado en Ciencia Política (ITAM) y Director Editorial de Mínimo Necesario. “Sólo tu corazón caliente, /Y nada más. / Mi paraíso, un campo / Sin ruiseñor / Ni liras, / Con un río discreto / Y una fuentecilla.” — Federico García Lorca.

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